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Una cita en casa sin pantallas: ideas para compartir en pareja

Una cita en casa sin pantallas: ideas para compartir en pareja

Es viernes, habéis terminado de cenar y alguien pregunta: «¿Ponemos algo?». Antes de elegir otra serie, podéis probar un plan distinto: reservar un rato para vosotros, con una bebida, música y los móviles fuera de la mesa.

Una cita en casa puede ser tan sencilla como eso. Aquí tienes ideas para prepararla sin llenar la tarde de tareas ni convertirla en una ocasión solemne. Elegid la que os apetezca a los dos y adaptadla al tiempo y a las ganas que tengáis.

Empezad por una invitación concreta

«¿Te apetece que el viernes, después de cenar, nos sentemos un rato con música?» resulta más fácil de organizar que dejarlo en «tenemos que hacer algo». Proponed una hora y un plan pequeño. Media hora puede ser un buen punto de partida; si os apetece seguir, ya lo decidiréis.

Repartid la preparación: una persona elige la música y la otra prepara algo de beber. Si alguno llega agotado, cambiad de plan o de día. La cita debe apetecer a ambos, también cuando lo único que os apetece es descansar.

Preparad un rincón, sin transformar toda la casa

Escoged el lugar donde estéis más cómodos: dos butacas, un sofá, una mesa pequeña o un rincón de lectura. Bastan unos pocos ajustes:

  • Despejad lo que vais a usar. Apartad del asiento la ropa pendiente y dejad espacio en la mesa para las tazas. El resto de la casa puede esperar.
  • Elegid una luz agradable. Una lámpara lateral puede acompañar la conversación; para leer o jugar, mantened suficiente luz sobre la mesa.
  • Dejad a mano lo necesario. Agua, una manta si hace fresco y el libro o juego elegido. Así no tendréis que levantaros cada pocos minutos.
  • Preparad la música antes. Elegid unas canciones y dejad el volumen lo bastante bajo para escucharos con facilidad.

Podéis hacerlo con lo que ya tenéis. La parte especial del plan la ponéis vosotros al reservar ese momento.

Dos tazas, una baraja y un cuaderno sobre una mesa de madera preparada para una tarde en casa
Una bebida, una baraja o un cuaderno: elegid un plan fácil de empezar.

Cinco planes para compartir sin pantallas

1. Escuchar tres canciones con historia

Cada persona elige tres canciones y cuenta por qué las ha escogido. Puede ser la que sonaba en un viaje, una que escuchabais al conoceros o un descubrimiento reciente. Escuchadlas por turnos, sin necesidad de acertar los gustos del otro. Lo interesante está en la historia que acompaña a cada elección.

2. Preparar una pequeña degustación

Elegid dos o tres sabores que os gusten: fruta, queso, chocolate o infusiones, según vuestras preferencias y necesidades alimentarias. Servid porciones pequeñas y comparad impresiones. No hacen falta una cena elaborada ni ingredientes especiales; podéis empezar con lo que haya en la cocina.

3. Jugar a algo que ya sepáis

Recuperad una baraja o un juego corto para dos. Empezar con reglas conocidas evita dedicar buena parte de la cita a leer instrucciones. Si preferís algo más creativo, dibujad por turnos un lugar que os gustaría visitar y dejad que el otro intente adivinarlo.

4. Leer cerca, cada uno a su ritmo

No todo el tiempo compartido necesita conversación. Podéis leer durante un rato y después comentar una frase, una escena o una idea. Vale una novela, una revista o un libro de fotografías. Si a uno no le apetece leer, puede escuchar música mientras el otro termina un capítulo.

5. Imaginar vuestra próxima escapada

Con papel y lápiz, apuntad tres planes que os gustaría hacer juntos: uno cerca de casa, otro para una tarde libre y otro para más adelante. Elegid uno pequeño que os ilusione a los dos. Reservas, precios y búsquedas pueden quedar para otro momento.

Si os apetece hablar, empezad por algo fácil

Una pregunta puede abrir la conversación sin convertirla en un interrogatorio. Probad con una y dejad que el tema siga su curso:

  • ¿Qué momento de esta semana te gustaría repetir?
  • ¿Qué plan sencillo te apetece hacer conmigo este mes?
  • ¿Qué canción o lugar te recuerda a una época bonita?
  • ¿Qué te apetece hoy: hablar, jugar o estar tranquilos?

No hace falta responder a todas. Escuchad la respuesta, compartid la vuestra y respetad si hay algo de lo que el otro no quiere hablar en ese momento.

Un acuerdo sencillo con los móviles

Decidid juntos dónde dejarlos durante el plan. Si necesitáis estar localizables por trabajo, hijos u otras responsabilidades, acordad qué llamadas debéis atender. La idea es escoger cuándo mirar la pantalla, con un acuerdo que os resulte cómodo a ambos.

Antes de terminar, preguntad: «¿Repetimos esto o probamos otro plan la próxima vez?». Así podréis ir encontrando vuestras propias costumbres: un café el domingo, unas canciones después de cenar o un rato de lectura al final de la tarde.

Para empezar esta semana: elegid un día, preparad dos bebidas y escoged una sola idea de esta lista. El resto puede esperar a la próxima cita.

Imágenes de ambiente creadas digitalmente para ilustrar este artículo.